Como la mayoría de mis compañeros, al entrar a la universidad no tenía ni idea del acceso a la enorme cantidad de bases de datos que nos da la Javeriana. De hecho, al pasar de los años, me he dado cuenta que son muy pocos los miembros de la universidad, incluidos profesores, que tienen consciencia de la enorme cantidad de información de la que se dispone con el acceso, totalmente privilegiado, a estas bases que rebasan por mucho el material del que puede disponer la biblioteca misma. Por una serie de eventos quedé atrapada en dos clases con el mismo profesor (ultrañoño), lo cual resultó ser una fortuna, sobre todo porque me enseñó formas de acceder de una manera rápida y eficiente a la mayor cantidad de información académica posible, lo que además de incluir el manejo de las bases de datos sobre las cuales el ser estudiante de la javeriana actúa como llave de acceso, me llevó a encariñarme e, incluso a obsesionarme con JSTOR , que, a partir de ese momento, se convirtió en mi prin...